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Lockout agropecuario y los precios de los alimentos

El sector agropecuario iniciará esta semana un lockout sobre la comercialización de granos. Será una reacción preventiva con la excusa del cierre de las exportaciones de maíz hasta el primero de marzo. Quienes miren a través de los medios presenciarán escenas repetidas, con déjà vu generalizado. También se asistirá a la siempre desbalanceada agitación mediática en favor de las partes en pugna, “productores” y gobierno, las dos variantes aproximadas de los modelos antagónicos de país separados por “la grieta”, es decir por la disputa política de fondo de la política local.

Desde el oficialismo se limitaron a argumentar que la restricción sobre las ventas externas fue decidida a pedido de las cámaras de productores cárnicos y avícolas que utilizan al maíz como insumo, un análisis que convivió con el resultado amateur emergente de recorrer el espinel de la formación de precios tras el impulso inflacionario de los últimos meses.

Pero el dato que está por detrás es que los precios de los alimentos se dispararon no por el carácter maléfico de los empresarios y sus mercados oligopólicos, un panorama similar al del resto del mundo, sino porque las principales commodities agropecuarias están en alza en los mercados globales. Existen abundantes relaciones causales que explican estas subas, la primera es la relativa debilidad del dólar, que algunos atribuyen al exceso de liquidez y no a su verdadera causa, que es la persistencia de bajas tasas de interés, debilidad que tiene siempre como contrapartida el aumento de los precios de las commodities. La segunda es el aumento de la determinante demanda china que le da especial impulso a los precios agropecuarios. A ello se suma el detalle nada menor de que los mercados de commodities son, por definición, bastante transparentes. En ellos rigen factores del tipo de los que se enseñan en los manuales básicos de economía, como la información (bastante) completa sobre el comportamiento de la oferta y la demanda futuras.

Quizá no todo el mundo sepa, por ejemplo, que existen satélites que miden la humedad de los suelos a distintas profundidades en todas las regiones del planeta, datos que sumados a otros parámetros conocidos, como área sembrada por tipos de cultivos, permite aproximar bastante las previsiones de cosecha. Actualmente hay sequía relativa en muchos campos ya sembrados con soja y maíz. Estos informes públicos, utilizados por gobiernos y consultoras, permiten explicar que la soja iniciara en Chicago una carrera alcista que la llevó de algo más de 300 dólares en septiembre a alrededor de 500 en el presente. En la última ronda alcanzó picos de más de 508 dólares. Redondeando números, en el último cuatrimestre la principal commodity de exportación del país aumento su valor en más del 60 por ciento en moneda dura. Los mercados de futuros como el CBOT no indican que existan previsiones de una continuidad en la suba, aunque los datos del sistema GRACE de la NASA muestren en lo que va de enero un empeoramiento de las condiciones de humedad de los suelos en vastas regiones productivas de América del Sur, incluida la zona núcleo de Argentina, un subproducto del fenómeno meteorólógico de “La Niña”.

En el caso del maíz el aumento del precio internacional también fue intenso, siempre en Chicago pasó de 120 dólares la tonelada en agosto a casi 180 en la última ronda. También alrededor del 60 por ciento como la soja. El trigo, en tanto, pasó de un piso de 180 dólares en agosto a algo menos de 240 en las últimas rondas. Tomando como referencia la Bolsa de Rosario las subas de los tres principales cultivos fueron menos marcadas, pero igualmente intensas. La conclusión preliminar es que más allá de la caída cierta de las cantidades físicas de la producción de 20/21 respecto a la de 19/20, en medio de la sequía relativa al campo le lloverá un fuerte ingreso extraordinario. Una estimación conservadora realizada por J.P.Morgan Markets calculó este ingreso extra en unos 4000 millones de dólares. El número surge de calcular el valor de la cosecha de los tres cultivos principales en 29.300 millones de dólares, con una “ganancia inesperada de 16% en comparación con la temporada anterior”, es decir los citados 4.000 millones.

Los mayores precios para las exportaciones locales es una muy buena noticia para la macroeconomía. Aunque las reservas internacionales del Banco Central dejaron de caer y comenzaron a recuperarse muy levemente desde comienzos de diciembre, siguen en torno a los 40 mil millones de dólares, 5 mil menos que hace un año. Contar con más reservas es un reaseguro indispensable para mantener el nivel del tipo de cambio y por extensión la estabilidad macroeconómica. Al mismo tiempo es también un requisito para la recuperación de la actividad económica. Restringir exportaciones en una economía como la local es siempre una mala decisión de política económica, como finalmente enseña la experiencia histórica.

Sin embargo, como también enseña la historia, la buena noticia del aumento de los precios internacionales de las commodities agropecuarias es también una mala noticia: significa el aumento de los precios internos de los alimentos, una intensificación que registra hace meses el IPC del INDEC. El mecanismo más eficiente para escindir precios internacionales de precios internos, y de paso redistribuir lo que JP Morgan llama “ganancias inesperadas” de los exportadores agrarios, son las retenciones. La sobrerreacción de la mayoría de las entidades gremiales agropecuarias a la mala medida del cierre transitorio de las exportaciones de maíz es en realidad una excusa en preparación para una pelea mayor, la disputa con el Estado por las ganancias extraordinarias que se derivan de los mayores precios.

El dilema que se puso en marcha es de difícil solución. Por un lado el gobierno no parece tener en su menú de opciones el aumento de las retenciones y no parecen jugar a su favor las relaciones de fuerza para enfrentarse con el agro. Por otro y en contrapartida, si no aumenta retenciones seguirán subiendo los precios de los alimentos, lo que reducirá todavía más el ingreso disponible de los asalariados, ya doblemente diezmado por el macrismo y la pandemia. Para completar no es posible salir del estancamiento económico sin recomponer la demanda agregada, lo que presupone que los salarios deben crecer por encima de la inflación hasta donde los dólares lo permitan. Estos factores, si la pandemia y el FMI lo habilitan, serán las claves del debate y las disputas económicas de 2021. (El Destape)

El presidente tiene razón: el agronegocio expulsa mano de obra

por Juan Manuel Villulla Autor de “Los números rojos de la Argentina verde. El campo entre el conflicto por las retenciones y la gestión de Cambiemos”.

Es rutina. Todos los años, las corporaciones del agronegocio difunden la misma falsedad: “Las cadenas agroindustriales generan un tercio del empleo del país”. Ese mito lo trabajan el Instituto de Investigaciones Económicas de la Sociedad Rural, AAPRESID y, sobre todo, la Fundación para el Desarrollo Agropecuario Argentino (FADA). El objetivo es legitimar los intereses económicos de la cúpula de los agronegocios. Esta vez se dan el gusto de hacerlo desafiando directamente los dichos del presidente Alberto Fernández respecto a que “la soja generó desempleo y hacinó a la gente en las ciudades”. Pero mal que les pese, el presidente tiene razón. Aunque en rigor no sea la soja por sí misma la que genera el desempleo, sino el modelo socioeconómico del cual ese cultivo es el símbolo máximo.

Toda la producción nacional de granos –soja, trigo, maíz, girasol, etc- no demanda más que 70.000 empleos en blanco en todo el país, según datos del Ministerio de Trabajo (de este gobierno y del anterior). Estos datos cuentan “altas de CUIL” por año. Esa cifra está muy lejos de los casi 400.000 empleos exclusivamente sojeros que pregonan los que esparcen el mito. Si sumamos a todas las actividades agropecuarias del país –ganadería, frutales, lechería, vitivinicultura, etc- el empleo rural formal sigue sin pasar los 340.000 puestos de trabajo registrados. Es decir, ni todo el empleo formal agropecuario alcanza lo que la cúpula del agronegocio atribuye sólo a la soja.

La cosa empieza a cambiar si contabilizamos el trabajo informal. Ahora sí: según estimaciones del INDEC en base al censo de población, habría 1,2 millones de asalariados y asalariadas agrarias en total (todo el país y todas las producciones). Pero de esto se desprenden dos conclusiones que no hablan bien del empleo agrario: en primer lugar, las y los obreros de todo el campo abarcan el 6% del total de las y los trabajadores en relación de dependencia del país (18.076.746 en todas las actividades económicas), y no “un tercio del empleo nacional” como se atribuye el empresariado sojero; en segundo lugar, la diferencia entre el empleo formal y el total muestra que dos tercios de los puestos de trabajo son informales, sin los derechos laborales que asisten a las y los trabajadores. Es el único sector de la economía donde el empleo informal supera al formal.

Todos los años, las corporaciones del agronegocio difunden la misma falsedad: “Las cadenas agroindustriales generan un tercio del empleo del país”.

¿Cómo explican esta diferencia estos grandes empleadores rurales que intentan corregir al presidente pero le ocultan la verdadera cantidad de trabajadores que emplean?

Hace exactamente un año, junto a Diego Fernández y Bruno Capdevielle, publicamos “Los números rojos de la Argentina verde. El campo entre el conflicto por las retenciones y la gestión de Cambiemos”, un estudio sobre las variables socioeconómicas del agronegocio entre el conflicto por la 125 y el gobierno de Macri. Descubrimos que entre 2010 y 2019, en la zona pampeana la superficie sembrada con granos había aumentado un 20% y las cosechas lo habían hecho en un importante 40%. Sin embargo, el empleo vinculado a la producción de granos bajó un 10% en ese período, dejando a 5500 familias sin fuentes de ingresos. De modo que los puestos de trabajo no aumentaron con la producción, ni mucho menos con la productividad. Tampoco con la baja de retenciones. Y todo esto a pesar de que los empresarios del agro cuentan con la ventaja de pagar salarios formales entre los más bajos de la economía. De hecho, con un mísero 13%, es el sector de la economía con menor participación de los trabajadores en la distribución del valor agregado sectorial. Además, las y los trabajadores no son los únicos excluidos: entre 2002 y 2018, con aumentos aún mayores de la producción, desapareció el 25% de los productores, en su mayoría pequeños y medianos, cuyas escalas de producción no alcanzaban niveles rentables de inversión.

Claramente, el campo no “somos todos”: si el modelo vigente ni si quiera es capaz de contener con dignidad a quienes ya se dedican a esa actividad, ¿cómo podría traccionar el empleo del conjunto de la economía o proponerse como una solución a la pobreza cuando tiende a generarla cotidianamente? Es lo que subrayó el presidente: la pobreza urbana no está disociada de los procesos de exclusión social en el sector rural.

La cúpula del agronegocio lo sabe y por eso habla de la “cadena” de la soja, y no sólo de la soja. Su trampa estadística pasa por incluir en esta “cadena” de la soja a fábricas de maquinaria, transporte, puertos, acopio, molineras, industria bioquímica, biodiesel, etc. Es decir, sectores no agropecuarios que vienen a comprobar lo contrario de lo que postula la fundación FADA: es la industria la que tracciona el empleo y agrega valor, y no el campo, que sólo provee materia prima con poco valor agregado, poco empleo y de mala calidad.

Ni si quiera es original el argumento ni el debate: ya hace 15 años la Fundación Producir Conservando publicaba un paper con los mismos resultados que hoy publica FADA. En ese entonces, el actual Ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, el economista Javier Rodríguez, transformó ese paper en un papelón, al demostrar científicamente la inconsistencia estadística de esos datos.

De modo que, si FADA o Producir Conservando siguen circulando como referencias en los grandes medios o en logaritmos vinculados al agro, no es porque contengan verdad, sino porque tienen poder. Acaso sea la hora de que sepamos trocar esta verdad dicha por el presidente en poder para transformarla. (Tiempo Argentino)

La audaz jugada de intervenir Vicentin en el momento justo

por Raúl Dellatorre

Con la intervención de Vicentín, el gobierno tomó un atajo, le dio respuesta a un tema urgente y trazó una línea: a partir de aquí, el Estado ocupará el lugar que le corresponde para defender el interés social.

“Intervención” es la palabra que define el paso adelante que ha dado el gobierno. “De utilidad pública”, es la clave para entender qué asuntos el Estado debe tomar en sus propias manos. “Soberanía alimentaria” indica un objetivo social y económico, y “empresa testigo en el mercado de granos y el cambiario” es una definición indicativa de los espacios estratégicos, vitales, en los que el país no puede permitir que “las fuerzas del mercado” los lleven en sentido contrario al interés nacional. La intervención, además, le pone un dique a los intentos de grandes cerealeras internacionales que ven en Vicentin un bocado más que apetecible.

Vicentin es un enorme holding en el área de procesamiento de granos y en la exportación de harinas y aceites. Trepó hasta el primer lugar en el ranking de exportadores durante los cuatro años de macrismo y, curiosanmente, terminó en cesación de pagos y convocatoria de acreedores unos pocos días antes del cambio de autoridades nacionales.

Su mayor acreedor individual es el Banco Nación, del cual obtuvo 300 millones de dólares en préstamos por prefinanciación de exportaciones, la tercera parte de los cuales se transfirieron a su favor en los 30 días previos a su presentación en convocatoria.

Nadie podría explicar cómo, una empresa que exporta más de la mitad de su producción, en un año con buena cosecha, después de una megadevaluación entre agosto y octubre en la cotización oficial, y con semejante financiamiento estatal en noviembre, puede haber caído en cesación de pagos en diciembre.

La tarea principal del nuevo interventor no es investigar estos hechos, pero sí ordenar y cambiarle el rumbo fijado por una administración que no parecía muy preocupada en respetar los intereses de la banca pública, productores y cooperativas acreedores, ni de sus dos mil trabajadores.

El Estado intervino la empresa Vicentín y la va a expropiar

Junto al Ministro de Desarrollo Productivo Matias Kulfas, el Presidente explicó el mecanismo de rescate que dispuso el Estado para la empresa agroalimentaria.

El presidente Alberto Fernández anunció la intervención del grupo cerealero Vicentín y remitirá al Congreso un proyecto de ley para su expropiación, para “rescatar” a la empresa de manera de permitirle afrontar la crisis financiera. “Con la expropiación de Vicentín los argentinos tenemos que estar muy contentos porque estamos dando un paso hacia la soberanía alimentaria”, en un mundo pos pandemia que va a poner a los alimentos en el centro de la discusión”, destacó Fernández.

“Hemos firmado un decreto para disponer la intervención del Grupo Vicentín”, explicó el presidente Alberto Fernández en una conferencia de prensa en la Casa Rosada.

Fernández adelantó que todos los activos del Grupo Vicentín serán parte de un grupo fiduciario que estará a cargo de YPF Agro, como parte de un Decreto de Necesidad y Urgencia para el rescate de la empresa agroexportadora. En ese sentido,señaló que la intervención del Grupo Vicentín busca “aprovechar la capacidad de gerenciamiento de YPF” y añadió que, si surgiera evidencia de defraudación al Estado durante la administración anterior, se harán la denuncias pertinentes ante la Justicia.

El Presidente precisó que la firma “será declarada de utilidad pública” y destacó su relevancia también en la producción de alimentos.

“Quiero darle tranquilidad a todos los trabajadores de la empresa que continuarán en su puesto de trabajo y a los 2.600 productores que podrán seguir operando y vendiendo sus granos a través de ella”, detalló el mandatario.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, aseguró hoy que el rescate del grupo cerealero Vicentín permitirá sostener su “papel central en el mercado agroindustial” y que al Estado le dará la ocasión de contar con una “empresa testigo en el mercado de granos y en el mercado de cambios”.

Cargill suma 44 despidos

El gremio de aceiteros comenzó un paro por tiempo indeterminado para reclamar su reincorporación. Según el vocero gremial, tenían “el compromiso de la empresa de ofrecer el retiro (voluntario) pero no despedir si no los aceptaban, y la gente quiere seguir trabajando”.

Trabajadores de la multinacional Cargill, en la localidad santafesina de Alvear, iniciaron un paro por tiempo indeterminado y tomaron la planta para reclamar la reincorporación de los más de 40 despedidos. Las medidas de fuerza fueron adoptadas en asamblea de trabajadores con los dirigentes del Sindicato de Aceiteros, al tomar conocimiento de los despidos resueltos por la patronal pese a un compromiso previo de evitar las cesantías.

“Nos encontramos con esta sorpresa, una gran traición frente a un pacto de caballeros que no han cumplido”, dijo a periodistas Sergio Díaz, secretario de prensa del Sindicato de Aceiteros.

Según el vocero gremial, tenían “el compromiso de la empresa de ofrecer el retiro (voluntario) pero no despedir si no los aceptaban, y la gente quiere seguir trabajando”.

Desde la Federación de Aceiteros emitieron un comunicado en el que repudiaron “el accionar arbitrario de la patronal, que no puede argumentar ninguna explicación sobre presuntas dificultades económicas para justificar estos despidos, siendo empresa líder en el complejo oleaginoso con una facturación de 47.580 millones de pesos sólo en el 2017”.

La multinacional Cargill tuvo una facturación de 47.580 millones de pesos sólo en el 2017

“Estamos hablando de una empresa que el año pasado fue la que más exportó granos y aceite a nivel nacional. Es una planta que cada vez exporta más, con un diferencial de ganancia enorme. Por consiguiente, no es una cuestión de dinero, es para doblegar la unidad gremial”, agregó Díaz.

Ante este panorama, el Sindicato de los Aceiteros confirmó que la decisión empresaria obligó a un paro en las plantas de Cargill de Punta Alvear, Villa Gobernador Gálvez y Bahía Blanca.

 

Fuente: Agencia Paco Urondo

Un incendio de agrotóxicos de la compañía Glencore sobre la localidad del Oeste bonaerense

El derrame de agrotóxicos en un depósito de Glencore, y el posterior incendio, en la localidad América, provocó una nube de humo tóxica. Denuncia de los vecinos. Detectaron un agroquímico de uso prohibido.

por Darío Aranda

La compañía Glencore acumula variadas denuncias por violación de derechos humanos, contaminación y corrupción. Acaba de sumar una mancha más: un derrame de agrotóxicos e incendio en su planta de América (partido de Rivadavia, en el oeste bonaerense). La compañía, de origen suizo, minimizó el hecho y se ganó el repudio de la comunidad. Sí reconoció que el peligroso herbicida atrazina estuvo entre los químicos que ardieron.

El derrame e incendio sucedió el sábado 4 de noviembre a la mañana, en su planta de América, ruta nacional 33. La nube tóxica negra se hizo visible a kilómetros a la redonda durante todo el día. Además de los bomberos voluntarios locales tuvieron que acudir dotaciones de Trenque Lauquen y Villegas.

Glencore acopia en América granos y agrotóxicos. El día del incendio la Municipalidad emitió un breve comunicado por Facebook: “Por prevención recomendamos a la población no ventilar sus hogares ni exponerse al contacto directo con el humo. En caso de ser necesario a fin de evitar el contacto recomendamos autoevacuarse a la casa de un familiar y si fuese necesario estará disponible como lugar de evacuación el Centro Integrador Comunitario”.

Funcionarios locales aclararon que la Municipalidad no había otorgado permiso de acopio de químicos y alertaron que el derrame (e incendio) podía tratarse del peligroso agroquímico 2-4D, que está prohibido en Rivadavia. Tres días después del incendio, la Guardia Ambiental Municipal detectó 2-4D en otro galpón de Glencore (fue clausurado).

El incendió fue extinguido a las 17 del sábado. Esa misma tarde circuló por internet una convocatoria vecinal. “Estas empresas se llevan el dinero y no les importa nuestra salud. Hemos tomado la iniciativa de reunirnos para hacer visible el riesgo que corremos nosotros y nuestro futuro”, invitaba el texto.

Al día siguiente, domingo 5, se realizó la primera reunión de vecinos en la Plaza Colón. Dominaba el enojo con la empresa, pero también con las autoridades, por la falta de control y el impacto en la salud de la población. Exigieron explicaciones y la reubicación de las plantas de acopio de cereales, de agrotóxicos y de las empresas de fumigaciones. Se conformó la asamblea Vecinos Autoconvocados de Rivadavia.

El lunes 6 hubo una segunda reunión de vecinos. Escribieron una carta al Concejo Deliberante. “Fue un desastre ambiental sin precedentes en la provincia de Buenos Aires, cuyas consecuencias son incalculables e impredecibles. El alto nivel de toxicidad que produjo la nube puso y pone en riesgo la salud de toda la población de América”, resaltaron.

El secretario de Salud del Municipio, Pablo Cabaleiro, argumentó que “los herbicidas son de baja volatilidad, por lo que no es necesario evacuar; recomendamos no ventilar las casas, tener agua envasada; hay que estar tranquilos, vamos a sentir olor hasta que la nube pase pero no es necesario usar barbijos”.

El diario regional Tiempo del Oeste realizó una minuciosa cobertura. El vecino Adelmar Funk escribió un artículo: “Es grave porque se han diseminado al ambiente, que es lo mismo que decir sobre nosotros, químicos cuya acción en mezclas y proporciones desconocidas y sobre cuyos efectos sobre los seres vivos nadie en el mundo puede precisar”. Y recordó la enorme cantidad de casos de cáncer “encubiertos en publicidad ostentosa que a diario ocupan los medios mostrando las supuestas bondades de estos productos”.

Glencore es una empresa extractiva de primer nivel, nada que envidiar a Barrick Gold o Monsanto, pero con perfil bajo. Tiene la particularidad de ser parte de las multinacionales mineras y también del agro. En Argentina opera Minera Alumbrera, en el oeste de Catamarca, donde acumula denuncias por contaminación y por incumplir las promesas de trabajo y desarrollo local.

Cinco días después del incendio, la empresa emitió un comunicado. “En el depósito había 120 silos bolsa de polipropileno, un pallet de semilla de maíz y girasol y alrededor de quince pallets de atrazina granulada, herbicida no inflamable. Las bolsas de polipropileno rápidamente generaron una gran nube negra. Para las 17.45 los bomberos lograron apagar el incendio, sin víctimas ni personas lesionadas”, señaló.

Página 12

Bordet: “Vamos a sostener las políticas que propendan a alentar al sector industrial”

El gobernador Gustavo Bordet consideró que “no podemos gravar con más presión tributaria a los empresarios porque queremos defender el empleo” y señaló que “se sostendrán políticas que propendan a alentar y desarrollar el sector. Así lo afirmó al dejar inaugurada la 13º Jornada de la Industria.

En la oportunidad, la Unión Industrial de Entre Ríos reveló que el 40 por ciento de las empresas de la provincia está pensando en realizar inversiones en el cuarto trimestre de este año.

En Entre Ríos hay 2.100 plantas industriales y el sector genera más de más de 31.000 empleos directos y 93.000 indirectos. Dijo además que “en los primeros seis meses del año, las exportaciones industriales y agroindustriales, representaron el 50 por ciento de las exportaciones totales de la provincia”.

“Se mantuvo la exención del impuesto a los ingresos brutos a la industria. No es que nos sobren los fondos. Al contrario, nos faltan y mucho, pero entendemos que no se puede gravar con más presión tributaria a los empresarios porque esto generaría el efecto inverso al que estamos buscando”, dijo el mandatario, acompañado por el ministro de la Producción de la Nación, Francisco Cabrera.

En el encuentro, denominado Educación e Innovación, Camino Hacia el Futuro, el mandatario acordó con las autoridades de la UIER una instancia de intercambio entre las industrias asociadas a la entidad y las escuelas de modalidad técnico profesional para que los estudiantes las capacidades y saberes que se corresponden con el perfil profesional con el que se están formando.

Estuvieron presentes también el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo; el presidente de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), Guillermo Müller; el intendente Sergio Varisco; ministros del gobierno provincial; legisladores provinciales; presidentes comunales y demás autoridades, además de representantes de universidades y empresarios.

Bordet definió la jornada como “muy productiva porque, fruto del intercambio y los aportes desde el lugar que nos ocupa a cada uno, se avanza en la agenda de trabajo que construimos desde el primer día de gestión, entendiendo que desde el rol que nos toca como provincia, tenemos que articular políticas públicas con el sector privado y con los estamentos de gobierno nacional, provincial y municipales. Es la forma de alcanzar los objetivos y metas comunes que nos hemos propuestos”, aseveró.

Sistema portuario

Luego indicó que se trabaja fundamentalmente para “lograr que las empresas entrerrianas tengan la competitividad necesaria” y recordó el planteo hecho oportunamente de “poner en valor los puertos entrerrianos porque resulta inconcebible que Entre Ríos, que recibe su nombre por estar rodeada de dos de los ríos más caudalosos del mundo, no tenga ningún puerto operativo”. En ese sentido, destacó que se logró habilitar en 2016 el puerto de Diamante y comentó que se hicieron ya varios desembarcos, pero advirtió que se necesitan más para “tener exportaciones en contenedores en el puerto de Diamante”.

Mencionó la habilitación del puerto de Concepción del Uruguay y señaló que se lo dotó de las condiciones necesarias para que salga la producción en contenedores. “Por primera vez nuestra provincia saca por un puerto entrerriano contenedores con destino a los distintos países del mundo”, subrayó.

“Tenemos el firme objetivo de habilitar para principios de 2018 el puerto de Ibicuy que es el puerto ultramar que tendrá la provincia con un calado natural de 32 pies. Es la gran propuesta que tenemos para que nuestra producción salga por el sur entrerriano y se llamará a concurso público-privada para recibir las propuestas y aportes necesarios que generen el desarrollo portuario en esa zona”, adelantó.

Cierre eléctrico del norte entrerriano

También se refirió a la “firme voluntad de mejorar en materia de provisión energética para los sectores de la producción entrerriana” y adelantó que el 26 de septiembre se abrirán los sobres en Federal para iniciar el cierre norte energético eléctrico del norte entrerriano. “Una gran promesa que durante muchísimos años se realizó para la zona más postergada de la provincia de Entre Ríos y que está recibiendo hoy cuantiosas inversiones, tanto del sector arrocero como el avícola”, detalló.

En tanto, mencionó que se hicieron las gestiones ante la Jefatura de Gabinete del gobierno nacional para lograr financiamiento internacional para obras gasíferas que lleguen a parques industriales del norte de la provincia y que hoy no tienen la capacidad necesaria para el gasoducto troncal que va paralelo para a la ruta 127. “Confiamos que se logrará en 2018”, sostuvo.

Por otro lado, subrayó que “hemos consolidado la Región Centro y estamos trabajando a la par con los gobernadores de la provincia de Córdoba y Santa Fe. Hemos construido una masa crítica entre los gobiernos provinciales y el sector privado que participa activamente en esta región. Esto nos posibilitó tener políticas comunes para desarrollar en diversas cadenas de valor y para vender nuestros productos a distintos mercados del mundo”, señaló al recordar las misiones comerciales hechas y las ferias a las que se asistió junto a empresarios.

Centro de Convenciones

A modo de cierre, Bordet se refirió “a un hecho que ayuda mucho a las condiciones de desarrollo: el próximo 4 de octubre se inaugurará el Centro Provincial de Convenciones de Paraná que tiene en todo su complejo capacidad para 4.000 concurrentes. Esto generará también que el sector industrial tenga en este espacio para diversas muestras. Por eso, el desafío que tenemos es muy grande y la única forma de lograrlo es trabajando en conjunto como lo venimos haciendo. Este es el compromiso que hoy renovamos aquí en Paraná con toda la Unión Industrial de Entre Ríos”, concluyó.

Por su parte, el ministro Cabrera señaló que “somos un gobierno de diálogo y en general las decisiones que tomamos son consensuadas, con un estilo de gradualismo”. En ese contexto, destacó la reunión “muy productiva” que mantuvo hoy con el gobernador Gustavo Bordet donde tocaron temas como “la ley de ART, la ley Pymes y discutimos ponernos a trabajar para poner en vigencia la sociedad por acciones simplificadas”.

Salto productivo

Previamente, el titular de la UIER, Guillermo Müller, subrayó que “Entre Ríos necesita de cada uno de nosotros para dar un salto productivo. Nos honra decir que en nuestra provincia, el sector industrial mantuvo los puestos de trabajo aún en los días más difíciles. Vemos ahora señales de un repunte moderado, pero constante que nos motiva a seguir creciendo. Hay mucho por hacer”, acotó.

Detalló luego que en Entre Ríos hay 2100 plantas industriales y que el sector genera más de más de 31.000 empleos directos y 93.000 indirectos. “Esto representa un total más de un 23 por ciento de incidencia en la población económicamente activa de la provincia”, precisó. Dijo además que “en los primeros seis meses del año, las exportaciones industriales y agroindustriales, representaron el 50 por ciento de las exportaciones totales de la provincia”.

Más adelante, Müller sostuvo que “el empresariado de la provincia no sólo soportó el temporal, sino que actualmente se anima a más y avizora un horizonte con ánimo de hacer y crecer”. Luego se refirió a una encuesta de expectativa realizada por la UIER, según la cual “un 40 por ciento de las firmas consultadas, está pensando en realizar inversiones en el cuarto trimestre de este año”, informó.

Por su parte, el titular de la UIA, Miguel Acevedo, dijo que “nuestra misión es colaborar para que el proyecto de las provincias que agregan cada vez más valor sea una realidad. Y en ese sentido, destacó que “Entre Ríos evidencia en su perfil industrial una gran diversidad, ya que es una de las que tiene mayor producción avícola del país, generando eslabonamientos hacia múltiples sectores que van desde la compra de granos, la elaboración de productos de calidad de exportación, con genética y desarrollo en la provincia; promoviendo la metalmecánica, el sector plástico y los servicios asociados. Este cluster como tantos otros en la provincia son ejemplos de cómo multiplicar la actividad productiva, la inversión y el empleo a lo largo de toda la cadena de valor, campo, más industria, más servicios”.

En tanto, el intendente Varisco felicitó a la UIER “por este foro y por su compromiso con la producción y el trabajo”. Y señaló que “en este nuevo período que vivimos y este nuevo mundo, que tiene que ver con la innovación, la capacitación y las nuevas tecnologías, no podemos ser ajenos; y la Nación, la provincia y el municipio, como lo estamos haciendo, debemos trabajar en conjunto”.

Se realizaron las reuniones sectoriales del Consejo Federal Agropecuario

Funcionarios y técnicos del Ministerio de Producción de la provincia participaron de las primeras reuniones del año del Consejo Federal Agropecuario (CFA). Los encuentros, que se llevaron a cabo en el Ministerio de Agroindustria de la Nación, tuvieron como objetivo conformar la agenda de acciones y políticas públicas para el 2017 en conjunto con todos los actores de cada cadena productiva.

Para ello, los representantes del gobierno entrerriano concurrieron a las distintas comisiones de acuerdo al tema previsto y según se encuentre bajo su órbita de responsabilidad institucional. Las reuniones estuvieron coordinadas por la secretaria ejecutiva del CFA, Roxana Blasetti y se dividieron en los siguientes temas: agricultura familiar y desarrollo territorial; ganadería y sanidad animal; negociaciones internacionales; trabajo agrario; agregado de valor; desarrollo foresto industrial; ordenamiento territorial y seguimiento legislativo, entre otras.

Entre los principales temas abordados en las comisiones donde participaron los funcionarios del Ministerio de Producción, se pueden mencionar:
Comisión de Agricultura y de Desarrollo territorial

Con la participación del secretario de Producción Primaria, Martín Barbieri, y del director de Agricultura, Lucio Amavet, en esta comisión se evaluaron los avances del Observatorio de Suelos, en el desarrollo forrajero, calidad del trigo, frutihorticultura, SIO Granos, riego. También se analizó el registro único de productores en Emergencia Agropecuaria, Asociativismo y líneas de financiamiento.

Se brindó especial atención al Programa de Fortalecimiento de las Economías Regionales, que comprende el Plan de Reintegro de Exportaciones, el Plan Belgrano, el Fondagro y el Plan Sanitario que dispone de 1.800 millones y ya comenzó a ejecutarse por primera vez en Entre Ríos. Este Plan tiene por objetivo combatir distintas enfermedades de los cultivos.

Comisión de Ganadería y Sanidad Animal

El director de Ganadería, Exequiel Alvarenque, participó de la Comisión de Ganadería y Sanidad Animal, donde se realizó la presentación y actualización de la Agenda Ganadera Bovina y Porcina 2025. Aquí, el primer punto abordado fue el de Ordenamiento de la Cadena en relación a cuestiones de orden fiscal, laboral y de control de la evasión; la simplificación de trámites; manejo de efluentes; la financiación y la apertura de nuevos mercados internacionales.

En la oportunidad, autoridades del Senasa se refirieron a la cuota Hilton y explicaron las características y los requisitos necesarios para calificar dentro de la categoría. Por último, también se trabajó sobre un relevamiento de los establecimientos frigoríficos provinciales con la idea de poder alcanzar un estándar higiénico sanitario único.

Comisión de Seguimiento de Relaciones Internacionales

La Comisión analizó el estado de negociaciones que lleva Argentina y el Mercosur con el resto de países y bloques económicos en relación a las zonas de libre comercio (India, Israel/Palestina, Egipto, Unión Europea, EFTA, Canadá, México). También se anunció la inminente apertura del mercado brasilero para los cítricos dulces y que se retomaron las negociaciones con Japón.

Hubo intercambios sobre la necesidad de seguir mejorando cuestiones de logística y los canales para que las producciones lleguen a destino, la complementariedad con otros competidores comerciales y la posibilidad de exportar a contraestación. Aquí participó el director de Relaciones Institucionales de la provincia, Santiago Escales.

Reunión de la Comisión de Trabajo Agrario

De la Comisión de Trabajo Agrario participó el coordinador ministerial, Fernando Arbitelli. Se retomaron temas centrales como las acciones para prevenir y erradicar el trabajo infantil, la productividad y condiciones laborales del sector y cuestiones asociadas a asignaciones en empleos transitorios, entre otros. También se debatió sobre la factibilidad de celebración de convenios Nación-Provincias para el intercambio de información y sobre la factibilidad de planes de capacitación para productores en su rol de empleadores.

Comisión de Agregado de Valor

El director de Industria, Ricardo Armocida, participó de la Comisión de Agregado de Valor que repasó los proyectos y programas que se están ejecutando desde el organismo nacional y las líneas de financiamiento disponibles, de acuerdo a los perfiles de los productores y Pymes de todo el país. También se expuso la actualidad del programa Probiomasa y la necesidad de insistir en el desarrollo de bioenergías y las intenciones de armar un régimen de promoción impositiva para inversiones de esa especie.

También se analizó la iniciativa “El Mercado en tu Barrio” y el Mapa nacional de Indicaciones Geográficas y su importancia para la protección de los productos nacionales.

Comisión de Desarrollo Foresto Industrial

En esta reunión, de la que participó el subsecretario de Industria, Mario Acuña, se trató la Prórroga de la Ley de Promoción de plantaciones forestales (Ley 25.080).

Se presentó el avance del software del Sistema de Gestión Digital de la Promoción Forestal. También se abordó la promoción de viviendas de maderas con énfasis en desarrollo normativo uniforme para las provincias que participen del programa y se planteó la inclusión de un pedido para la recuperación y desarrollo de transporte fluvial y ferroviario en la Mesopotamia.

Comisión de Ordenamiento Territorial

Con la presencia del director de Gestión de Usos Sustentable de los Recursos Naturales, Roque Fernández, esta Comisión debatió la necesidad de construir una agenda de desarrollo productivo sustentable. Para ello se hizo eje en el ordenamiento territorial que permite unificar el concepto de zonas agroclimáticas en función de su potencial que determinará su uso posible y sostenible.

Comisión de Seguimiento Legislativo

Por último, el secretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Producción, Pedro Gebhart, participó de la Comisión de Seguimiento Legislativo. En ella se identificaron los principales proyectos de ley que se encuentran en el Congreso de la Nación y son de interés para el Ministerio de Agroindustria, las provincias y los organismos descentralizados con la vocación de que el espacio sirva a la discusión y consensos.

(Prensa Ministerio de Producción).

10 primeras empresas del complejo agroexportador argentino

La firma Zeni determinó cuáles fueron los diez principales exportadores de granos, subproductos y aceites de la Argentina. El informe fue hecho en base a datos oficiales de operaciones entre enero y noviembre de 2016.

El relevamiento incluye a 35 empresas que colocaron 80,2 millones de toneladas. A la cabeza, una vez más, se ubica la multinacional estadounidense Cargill con exportaciones de 10.925.863 toneladas, seguida por Bunge con 9.127.870 toneladas. En tercer lugar, aparece Dreyfus que vendió al exterior 8.317.222 toneladas, y en el cuarto, el grupo global ADM/Toepfer con exportaciones de 6.339.784 toneladas.

Quinta, se ubica la empresa nacional de la familia Urquía, Aceitera General Deheza, con ventas al exterior de 6.319.551 toneladas. En tanto, la china Cofco, ocupó la sexta posición con 5.848.196 toneladas.

Otra firma argentina ingresó en el top ten, se trata de Vicentin, con 5.790.043 toneladas que llegó al séptimo lugar.

La multinacional Glencore quedó octava, con 4.588.141 toneladas y en el noveno lugar Cofco Noble, con 3.738.379 toneladas.

En el puesto diez, está la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) que exportó 3.474.991 toneladas.

Tabla de posiciones

1. Cargill
2. Bunge
3. Dreyfus
4. ADM/Toepfer
5. Aceitera General Deheza (AGD, de la Flia. Urquía)
6. Cofco
7. Vicentín
8. Glencore
9. Cofco Noble
10. Asociación de Cooperativas Argentina (ACA)

Fuente: Info Campo