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Una casa que es refugio de la cultura y la identidad de los alemanes del Volga

por Guido Emilio Ruberto

La edificación conserva cada trazo de su arquitectura, tan original como simple, con algún que otro detalle en sus paredes que delata el inexorable paso del tiempo. Pero está firme y de pie, desde que la levantaron ladrillo sobre ladrillo como vivienda familiar hace 140 años. Sólo que cambió su destino, hoy es el Museo Regional de Valle María, refugio de identidad y cultura de las mujeres y hombres que recorrieron miles de kilómetros desde la Rusia de los zares hasta asentarse en la Argentina.

Al museo le pusieron “Hilando Recuerdos” y surgió como iniciativa de un grupo de jóvenes que tenían el grupo coreográfico Raíces Alemanas. “Ellos rescatan -como descendientes- el baile de nuestros abuelos, alemanes del Volga”. El que lo cuenta es Darío Wendler, responsable del espacio donde se refleja la vida de una de las principales corrientes inmigratorias que llegaron a estas tierras.

La casa pertenece a la familia Leikam “y contiene numerosos objetos donados por vecinos de nuestra comunidad, que decidieron compartir un pedacito de la historia de sus familias. Estos objetos nos hablan de las personas que los usaron: de sus costumbres, sus hábitos sociales, su modo de vida. Hay muebles, prendas de vestir, libros, fotos, juguetes, y elementos que se usaban para trabajar en el campo y para realizar las tareas de la casa. También están las valijas con las que nuestros abuelos llegaron a estas tierras. Esas valijas venían con pocas pertenencias, pero repletas de sueños y esperanzas”, manifiesta.

Aquellos alemanes de Rusia

Al igual que el arribo de otras corrientes inmigratorias al país, la llegada de alemanes del Volga se concretó en 1878. “Lo pudieron hacer merced a una ley del entonces presidente argentino Nicolás Avellaneda” apunta. Por el lado de Entre Ríos, quien fuera gobernador de la provincia, Ramón Febre, “puso a disposición unas 20 mil hectáreas para las familias colonas” apunta Wendler.

El extenso territorio dentro del departamento Diamante abarcaba desde el arroyo de la Ensenada hasta otro curso de agua, el arroyo Salto (unos 22 kilómetros de largo), y desde la ribera del río Paraná hacia el este, unos 12 kilómetros. “Así nacía la colonia General Alvear, un 24 de enero de 1878”.

Museo de Valle María

Se podría agregar que las familias se establecieron y ocuparon toda la zona, fundando las primeras aldeas, entre las que se puede mencionar a Salto, Spatzenkutter, Valle María, San Francisco y Protestante, todas con la misma partida de nacimiento, el 21 de julio de 1878.

“La necesidad de poblar el país motivó que el gobierno nacional, luego de la sanción de la Constitución de 1853, generara condiciones que facilitaron la inmigración de distintas corrientes que fueron poblando amplias zonas del país, en una Argentina de sólo un millón de habitantes” subraya este eximio conocedor de la historia y guía para todos los interesados y curiosos que quieran saber un poco o todo sobre la llegada a estas tierras de la inmigración alemana.

Un dato no menor y coincidente con un país que se organizaba como estado-nación es que “a miles de kilómetros las colonias alemanas asentadas en la región del Volga, en Rusia, veían cómo se terminaban todas las prerrogativas que fueron el motivo de una primera inmigración”, en este caso desde Alemania hacia Rusia, en 1778.

“Nuestros familiares recibían fuertes restricciones. Se prohibía el uso de la lengua materna, tenían que hacer el servicio militar obligatorio que duraba siete años, se terminaban las exenciones impositivas. Muchas condiciones adversas, además de la violencia, que impulsaron una nueva migración” señala Darío.

Aquellos colonos con sus familias comenzaron a desplazarse una vez más buscando un destino de paz y progreso: Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina los recibieron con interés. “El conocimiento de la actividad agrícola fue la principal herramienta que trajeron. La siembra del trigo para una economía de subsistencia fue lo esencial. Hay que pensar que la labranza se hacía con el arado mancera, una reja, todo tirado a caballo para cultivar la tierra. No era una producción a gran escala, no se araban 100 hectáreas, eran pocas, pero aprendieron a lograr rindes importantes a partir del esfuerzo y la dedicación que le ponían al trabajo” relata Wendler.

El museo y sus recuerdos

“El valor más grande que se tiene es la casa misma, es la típica construcción de época. Está en calles San Martín y Florida, en el casco céntrico de Valle María”. En el museo se pueden encontrar elementos simples de la vida cotidiana de una familia, como mesas y sillas; la fiambrera “heladera”; la plancha a carbón junto a lámparas y faroles; camas y sillones; baúles y utensilios de cocina y hasta una escardadora para la lana de ovejas. Pero detallar todo lo que se encuentra en el interior es anecdótico. “Lo que realmente importa son las historias de vida resumidas en ese hogar, hoy transformado en un Museo” sostiene Wendler.

Recorrer la vieja casa es un viaje en el tiempo. “Son 250 años de historia, desde que nuestros antepasados partieron de Alemania en 1766 hacia Rusia, y desde allí a nuestra tierra argentina”, sintetiza este apasionado descendiente, responsable del espacio cultural.

La posibilidad de recorrer estos lugares históricos está abierta, aunque habrá que estar atentos a los protocolos por la pandemia. Lo habitual es la visita guiada de los días sábados, que parten desde el principal templo de Valle María, recorriendo la Chacra 100, primera casa que se levantó en la colonia, el cementerio y el museo. Todo dura unas 3 horas y en redes sociales está la información. (Campo en Acción)

El viejo almacén de los Aceñolaza, espacio de la cultura y la memoria

Ubicado en la esquina más importante de la Villa, frente a la plaza y en el camino que sigue llevando al río Paraná, el almacén de ramos generales de los Aceñolaza fue un lugar emblemático del departamento Paraná durante un largo siglo de actividad comercial. Hoy sigue con sus puertas abiertas, pero transformado en un mágico lugar donde la historia, los recuerdos y la nostalgia se convocan para rendir un justo homenaje a la ruralidad entrerriana, a las familias gringas y a los sueños de sus pioneros.

por Guido Emilio Ruberto

Ingresar y recorrer el viejo edificio de enormes paredes es un viaje en el tiempo que nos lleva por un instante fantástico a imaginar a hombres y mujeres en carro, sulky o a caballo llegando desde la colonia hasta el almacén, donde se podían abastecer de mercaderías con las que contaba el comercio, el “Almacén de Ramos Generales y productos del país” de José María Aceñolaza, un joven de origen vasco instalado en Villa Urquiza luego de comprar la imponente casona, allá por 1884.

“Fue un almacén que tenía todo lo que necesitaba la familia rural, absolutamente de todo” nos cuenta para iniciar la charla Pablo Aceñolaza, tataranieto del fundador y actual responsable del espacio cultural denominado Museo Regional Casa Aceñolaza.

“Hay que pensar que para llegar hasta Paraná era mediodía de viaje, no había pavimento y el acceso hasta la ruta 12 eran kilómetros de camino de tierra, así que las compras se hacían en el almacén, que tenía lo que nos imaginemos para aquellos tiempos” cuenta. El edificio, de estilo neoclásico italianizante, “fue construido en 1860 como vivienda familiar”. La casa, en una esquina y en forma de L, tiene su tramo principal frente a la actual plaza central de la Villa, que luce hoy una frondosa arboleda.

En el establecimiento se vendían alimentos como arroz, fideos, yerba, azúcar, aceite o café. Pero también estaba el “bazar”, con artefactos de uso cotidiano como calentadores, planchas, platos, tazas, pavas, ollas o vasos. O la “mercería”, con variedad de hilos, botones, medias, corpiños o calzoncillos, alpargatas marca “Rueda” o “Luna”. Y la “Tienda”, donde se exhibían los cortes de tela, desde seda o satén hasta lienzos de diversa calidad, o la ropa de confección como camisas, pantalones, bombachas o sombreros.

Se podría agregar los sectores de perfumería, librería, de dulces y galletitas, los vinos fraccionados o en tonel. “La lista podría ser interminable, pero todo para que la familia rural pudiera tener lo que necesitaba” indica Pablo, recordando que, lejos en el tiempo y a principios del siglo XX, el almacén tenía dos esferas bien diferenciadas: “El despacho de bebidas, donde sólo pasaban los hombres, y del otro lado una sección para la mujer”. Otro tiempo, otra dimensión.

La historia de la Colonia Agrícola

Villa Urquiza tiene una historia muy particular. Se conforma oficialmente el 1° de septiembre de 1853 como la Primera Colonia Agrícola Militar Las Conchas, a partir de la demarcación de su damero urbano y la entrega de tierras. Don Manuel Clemente fue el encargado de iniciar aquel núcleo poblacional, con militares fieles al vencedor de Caseros, que pretendían tomar las herramientas agrícolas y dejar atrás tantas batallas y cruzadas guerreras.

Según describen los registros, en 1855 se hizo cargo de la colonia el coronel Doroteo Salazar, que llegó al lugar con un importante grupo de inmigrantes europeos huidos del hambre y la guerra. Poco a poco, a esta villa fueron arribando personas llegadas de Alemania, Suiza, Francia, Italia y España.

En 1858, por el importante desarrollo que adquirió el lugar, el gobierno nacional dispuso que la Colonia Las Conchas fuera elevada al rango de villa y se la denominara Villa Urquiza, en honor a su fundador y por entonces presidente de la Confederación Argentina.

Nace el almacén de ramos generales

“La casa es muy antigua, es una de las primeras de material que se levantan en la planta urbana, en una esquina y frente a la plaza. Fue construida en 1860 por un inglés, John Wood, junto a su esposa Priscila, pero la conservaron poco tiempo. Cuando él fallece se la venden al entonces coronel José Antelo, que fuera gobernador de Entre Ríos (1879-1883), y un estrecho colaborador en muchas campañas de Urquiza”, nos cuenta Pablo.

Antelo, al igual que otros militares cercanos al general Urquiza, tuvieron extensas propiedades en esta zona el departamento Paraná. Al finalizar su mandato como gobernador le vende la casa al joven José María Aceñolaza, quien inicia una actividad comercial que fue creciendo con intensidad y se expandió a rubros como el acopio de granos y cereales, el que luego se despachaba por transporte fluvial.

La historia del almacén de “Ramos Generales y productos del País” se extendió desde el lejano 1884 hasta 1987, abierto contra viento y marea, para abastecer a los colonos y sus familias, como centro de la vida social de la “Villa” y más allá, testigo fiel de historias y leyendas de pago chico, de reuniones y conspiraciones políticas maravillosamente descritas en los libros de Florencio Aceñolaza, geólogo, historiador, recopilador, el padre de Pablo, que reside en Tucumán.

“Las profundas transformaciones del país y de la provincia, los procesos de industrialización y el requerimiento de mano de obra intensiva provocaron la expansión de las grandes ciudades y sus cordones, con la consecuente migración y despoblamiento de las zonas rurales, como Villa Urquiza”. La vieja Argentina, tan pastoril como conservadora, vivió una migración interna de hombres y mujeres buscando un presente y futuro que no podían encontrar y forjar en su tierra.

“Fue un proceso largo que culminó en el cierre. La crisis global de los años ’30 tuvo aspectos contradictorios. Por un lado la situación económica afectó, pero también un aspecto de progreso, como fue el tren. Granos y cereales comenzaron a salir por el ramal ferroviario que recorría el departamento Paraná y terminaba en el puerto de Diamante. Eso, que fue sinónimo de progreso, fue letal para las pequeñas estaciones fluviales como Brugo, Celina, Curtiembre o Villa Urquiza” señala Pablo.

Como indican las leyes del mercado, si no hay demanda… los viejos almacenes fueron cerrando sus puertas, y el de la “Villa” no fue la excepción. En 1987, luego del fallecimiento de “don Flori”, como todos llamaban a Florencio Dardo Aceñolaza, las puertas del negocio ubicado en la calle principal, ahora denominada Alameda de la bajada, no se volvieron a abrir.

El rescate de la memoria

Pero la vieja casona de la familia tenía un proyecto para compartir con la comunidad. “No fue una decisión fácil echar llaves a un negocio de tantos años y de tanta significación familiar. Fue muy triste pero no había alternativa. Mi padre y sus hermanos hacían su camino, como profesionales, en otras actividades y nadie se iba a ocupar, además de la situación” recuerda Pablo.

“La familia interpretó la importancia que tenía el lugar y dispuso de manera generosa que el espacio se fuera transformando en un punto de exposición de lo que había sido el viejo almacén, referencias de la historia de la Villa Urquiza de antes y también de la provincia eminentemente rural que fue alguna vez Entre Ríos”. Nacía así el Museo Regional “Casa Aceñolaza”, que pronto cumplirá 30 años de actividad cultural y que está abierto todos los días, con acceso acorde a los protocolos por la pandemia. Allí funciona el área de turismo de la comuna y una biblioteca municipal, lo que facilita la atención.

“Muy pronto vamos a poder concretar una sala para honrar a los cuatro soldados veteranos de Malvinas oriundos de la Villa” señala Pablo con orgullo, sobre el trabajo que llevan adelante en una nueva etapa en la historia de la casa de los Aceñolaza, un refugio lleno de recuerdos de aquellos gringos que llegaron a estas tierras hace mucho tiempo, cargando baúles llenos de esperanza en una vida mejor. (Campo en Acción)

Hallaron restos fósiles prehistóricos en Colón

Restos fósiles de la mega fauna prehistórica de Entre Ríos hallados en cercanías de arroyo Perucho Verna, departamento Colón, fueron rescatados por personal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) Diamante. Entre otras partes, se trata del cráneo de un mastodonte, un mamífero similar a los elefantes que desapareció de la faz de la Tierra hace aproximadamente 10.000 años.

Brenda Ferrero y Matías Peralta investigadores del Laboratorio de Paleontología de Vertebrados perteneciente al Centro de Investigación Científica y de Transferencia de Tecnología a la Producción (CICYTTP) del Conicet Diamante participaron del rescate de un ejemplar fósil hallado en el arroyo Perucho Verna en cercanía de la Reserva Natural Los Teros.

El hallazgo se produjo el domingo 9 de mayo por un lugareño, Alexis Canalli, quien dio aviso a los brigadistas  del área protegida Educativa Municipal. Anoticiados, comenzaron la búsqueda precisa para localizar el lugar y poder resguardarlo, lo que demandó un operativo especial. Al conocer la noticia las autoridades solicitaron realizar un perimetraje y durante todos estos días los reservistas montaron guardia para evitar que pueda alterarse o perderse algunas piezas, contó a ERA Verde el coordinador de Los Teros, Jaime Borda, quien agradeció a todo los colaboradores que participaron de la vigilia.

Previamente a la extracción de los restos óseos, los científicos visitaron Pueblo Liebig el municipio más cercano. También la Fundación Tekové Mymbá y el Museo de Ciencia Naturales y Antropológica “Prof. Antonio Serrano”, cuya directora, Gisela Bahler, coordinó las tareas de rescate, ya que esta institución es reconocida como la autoridad provincial de aplicación de la ley de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico de Entre Ríos.

Fragmento de cráneo del mastodonte hallado en Colón

De una especie de barranca hacia el arroyo, se extrajo un fragmento de cráneo del mastodonte. Se trata de animales que contaban con un gran porte y pertenecían al orden Proboscidea. Su contextura era similar a los actuales elefantes. “Los mastodontes formaron parte de la fauna prehistórica de la provincia de Entre Ríos. Estos mamíferos constituían el elenco típico de la denominada megafauna del Cuaternario y se extinguieron en toda América del Sur hace aproximadamente 10.000 años”, se precisó. (Redacción Era Verde)

La Semana de la memoria en Oro Verde

En el marco de la Semana de Memoria que conmemora el golpe de Estado cívico, empresarial, eclesial y militar del 24 de marzo de 1976, la agrupación Silvia Wollert de Oro Verde llevará adelante las siguientes actividades:

  • 24 de marzo. 17 hs. Museo “Conrado Hasenauer” de Oro Verde (Los Tordos y Los Sauces). Se plantará un árbol en memoria de Silvia Wollert y los 30.000 compañeros desaparecidos. Además, en dicho museo, se inaugurará un espacio dedicado a Silvia Wollert.
  • 27 de marzo. Desde las 20 hs. En el Paseo de los trenes (calle Los Tordos) se realizará la “Jornada x 30.000 razones”. Con bandas en vivo (Gabi y Abi Damonte, Lunáticos Diamantes, Éter y Lo Que Faltaba), stencils para pintar y feria de libros usados (Pueblos Libros). Habrá servicio de cantina a beneficio de Pedro Roth.

Dada la situación de pandemia de Covid-19 para asistir a los eventos es necesaria la previa inscripción on line porque es con capacidad limitada por protocolo preventivo. Para inscribirse hay que seguir este enlace: https://www.eventbrite.com/e/jornada-por-30-mil-razones-tickets-146959561003

Nueva edición del Maratón de la Mujer

El domingo 15 de marzo a las 10:00 hs se llevará adelante en el Polideportivo municipal del tradicional Maratón de la Mujer en Oro Verde.

La largada será desde Los Tordos y Los Sauces, frente al Museo Conrado Hasenauer. Es exclusivamente para deportistas femeninas y tendrá dos circuitos, uno recreativo (3K y Caminantes) y uno competitivo (6K).

Se entregarán remeras y un refrigerio. La inscripción es gratuita y se realizará en el mismo lugar, a partir de las 9 hs.

El domingo 15 de marzo a las 10:00 hs larga el Maratón de la Mujer. A partir de las 9 son las inscripciones.

Además habrá una “carrerita” para niñas hasta los 10 años que contará con un pequeño circuito dentro del Polideportivo.

Se entregarán premios a las 10 primeras corredoras de la instancia competitiva. Habrá sorteos y regalos para las participantes.

Muestra artística en Museo de Oro Verde

Como parte de las actividades por Mes de la Mujer y la Memoria, el próximo viernes 6 de marzo se realizará la Muestra “Las mujeres seducidas por la serpiente, mordieron la manzana”.

A partir del viernes 6 de marzo en el Museo Conrado Hasenauer a partir de las 20 horas.

La Muestra está compuesta por 16 artistas mujeres de la localidad y la región. La actividad es parte de una serie de propuestas municipales en torno al «Día internacional de la mujer» y tienen la intención de visibilizar su lucha y participación activa dentro de la sociedad. El público podrá apreciar diferentes disciplinas artísticas: música, poesía, artesanía, fotografía y artes plásticas.

Estará expuesta a partir del 6 de marzo los días viernes, sábados, domingos y feriados durante un mes. Participarán las artistas plásticas, Nancy Kokoyaczuk, Eloísa Olmedo, Norma Gutiérrez, Victoria Cobo, Sara Ramón, Carla Brugo, Silvia Marengo y Marisa Cipiani, con fotografías, Melina Cejas y Virginia Tomassi y las poetas y escritoras Magalí Vidóz y Luciana Mafiolli.  

4° Encuentro Regional de Plateros en Oro Verde

Se llevará a cabo el 4° Encuentro Regional de Plateros y Exposición, en la sede del Museo «Conrado Hasenauer» de Oro Verde. La actividad será los próximos 2 y 3 de noviembre.

Los inscriptos podrán enviar sus fotografías hasta el 15 de octubre de las piezas que se desea exponer, con sus referencias (material, técnicas y esencialmente dimensiones y peso). Las piezas serán recibidas hasta el jueves 31 de octubre en el Taller Lágrima de Luna (Los Canarios 362 Oro Verde).

El sábado 2 de noviembre, se realizará la bienvenida en el Polideportivo. Los plateros expositores podrán participar con un puesto para la venta en una feria que se instalará el día domingo 3 en el predio del Museo y que funcionará hasta las 21 hs, horario en que se realizará la devolución de las piezas expuestas.

Durante la mañana del domingo se llevará una mateada de encuentro y debate de los plateros en torno a las posibilidades de actividades conjuntas y modalidades para la reedición regular de este encuentro. Al mediodía se compartirá una choripaneada.

Cómo será la apertura de la Amalgama de pintores de Oro Verde

Se realizará la apertura de una muestra que fusiona las obras de dos pintores de nuestra localidad: Luciano Luna y Nancy Kokoyaczuc en lo que denominaron «Amalgama».

Será en el Museo Conrado Hasenauer, ubicado en Los Tordos 241 este 9 de agosto a las 20 hs.

Justina Marengo dialogó con Emisora Regional acerca de los detalles de la muestra plástica

Justina Marengo, organizadora del evento.

La muestra estará abierta además del viernes, también los sábados y domingos de este mes. La entrada es libre y gratuita.


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El 29 de junio comienza el taller de plateros

El sábado 29 de junio comienza un Taller de Dibujo y Diseño para Plateros abierto al público en general con una modalidad intensiva que funcionará una vez por mes en encuentros de cuatro horas en el Museo Conrado Hasenauer.

El primer encuentro será el sábado 29 de junio, de 16 a 20 hs. Ese mismo día se realizará una charla informativa titulada “Avances de investigación en torno a la platería entrerriana”. Cada encuentro será intensivo y durará cuatro horas, realizándose una vez por mes. El taller tiene un costo de 400 pesos por jornada.

Para inscripciones e información enviar un email a [email protected]

Organiza: Taller Lágrima de Luna, con el apoyo del Municipio de Oro Verde

Oro Verde se consolida en lo deportivo y cultural

La  inauguración de la cancha sóftbol  que se realizará este sábado 1 de diciembre representa un espacio más, que se suma a las propuestas que ofrece la zona, donde también está  el Polideportivo local, el Museo “Conrado Hasenauer”, el Complejo Municipal de Piletas y el Complejo gastronómico Paseo de los Trenes.  El estreno oficial de este predio, permite el crecimiento del sóftbol local, dentro de la diversidad de deportes con los que ya cuenta Oro Verde.

Entre las opciones que ofrecen estos 60.000 metros cuadrados, se encuentra el Polideportivo local,  el cual cuenta con un playón deportivo renovado, tres parques que los niños y niñas pueden disfrutar, asadores, quinchos y una cancha de menores dimensiones donde se practican variados deportes. A una cuadra, también se encuentra el Museo “Conrado Hasenauer” donde períodicamente se realizan, exposiciones y muestras de artistas de la región, que locales y visitantes también pueden apreciar.

Oro Verde desde el aire

Detrás del Museo y  para disfrutar de a pleno del  verano, se encuentra  el Complejo Municipal de Piletas, el cual dispone de  una piscina olímpica, dos medianas para la familia con tobogán acuático y mangrullo con baldazo, y una para niños. En las instalaciones hay una cantina con todos los servicios, reposeras, sombrillas, una cancha de beach vóley  y quinchos para resguardarse del sol.

Sobre la misma cuadra, para quienes desean degustar exquisitos platos el Complejo gastronómico Paseo de los Trenes, resultará ser la mejor opción. Este espacio cuenta  con un patio cervecero, dos restaurantes instalados en los vagones restaurados, espacios para comer al aire libre, un sector recreativo,  dos edificios con baños, y una fuente de agua central con una pérgola donde se presentan distintos números artísticos y  su lado está ubicada la Cancha de Sóftbol local.

Esta variada propuesta de espacios, que apunta a continuar creciendo, se ha realizado con recursos municipales y  amplía la oferta turística convirtiéndolo en un Polo deportivo- cultural por excelencia.

Milo Lockett expondrá su arte en Paraná

El reconocido artista plástico Milo Lockett expondrá sus cuadros, que remiten a la infancia, en el Museo de Casa de Gobierno. La muestra va a estar del 6 al 21 de septiembre con entrada libre y gratuita.

Milo Lockett es uno de los artistas plásticos más conocidos de Argentina, célebre por sus obras que se relacionan con la niñez, llenas de colores y muchas formas. Eso hace de sus cuadros inmediatamente reconocibles y además crea vínculos con los niños.

Milo Lockett reconocido artista plástico de Argentina

Diversos cuadros del artista se expondrán en el Museo Casa de Gobierno (ingreso por calle México). El público podrá visitar la muestra de lunes a viernes, de 9 a 16; y sábados y domingo, de 17 a 19.30, y divertirse con los dibujos que invitan a jugar a niños y adultos.

El artista define sus obras muy emparentadas con los niños: “Hay muchos chicos que simpatizan con mi obra. Se sienten referenciados por la imagen, un imaginario distinto al de otros artistas. De alguna manera se sienten parte. Me suele pasar que se me acerca algún chico y me dice ‘yo dibujo mejor que vos’, y eso para mí es una cosa maravillosa”.

Vacaciones de invierno en el Museo Histórico de Entre Ríos

El museo histórico de Entre Ríos Martiniano Leguizamón se prepara para recibir a los visitantes en estas vacaciones de invierno. Las actividades educativas y recreativas serán libres y gratuitas.

El museo histórico provincial, ubicado en la capital entrerriana, abrirá sus puertas al público a partir del miércoles 11 de julio. La institución ha programado una grilla de actividades educativas y recreativas para todo público en el marco del programa que lanza la Secretaría de Turismo y Cultura de Entre Ríos: Vacaciones en tu Provincia.

La propuesta Jugando a ser invita a los más pequeños imaginar ser trabajador del museo, convertirse en un bibliotecario, en un curador; armar un montaje y organizar los mapas del museo.

Detalles que cuentan una gran historia

Otra de las actividades que el museo llevará adelante en estas vacaciones, tiene que ver con la búsqueda: se trata de encontrar en los corredores y salones del museo pistas para construir una historia. A partir del recorrido de las salas, y con la ayuda de tarjetas guías, los pequeños espectadores podrán descubrir detalles de algunas historias entrerrianas.

Chocolate con orquestas y teatralizaciones

El miércoles 18 de julio a las 15 se presentarán las orquestas y bandas infantiles provinciales para compartir la música junto a los visitantes.

Además, los martes y jueves de julio a las 16:30 a 18:00 se han programado intervenciones teatrales con historia, producidas por integrantes del grupo Los Calandrias. Acompañados con el sonar del acordeón y sus canciones, invitarán al público a hacer un recorrido por los espacios del museo.

Horarios

Martes a viernes de 8:00 a 13:00 y de 15:00 a 20:00
Sábados de 9:00 a 12:00 y de 15:00 a 19:00
Domingos y feriados: de 9:00 a 12:00

Informes

Museo histórico de Entre Ríos Martiniano Leguizamón
Dirección: Buenos aires y Laprida – Paraná
Teléfono: (0343) 4270869
Correo electrónico: [email protected]
Facebook: Museo Histórico de Entre Ríos Martiniano Leguizamón

La muestra “Vivas nos miramos” se puede visitar en el Museo Regional

Después de su inauguración oficial la semana pasada, continúa en exhibición la muestra itinerante “Vivas nos miramos” en el Museo Regional “Conrado Hasenauer”. Una propuesta para mirar a las mujeres con ojos propios en cada una de sus facetas.

Puede visitarse los viernes, sábados, domingo y feriados de 15 a 17 hs.

La muestra que presenta el Museo Regional “Conrado Hasenauer” surge de un concurso fotográfico, por lo que es una muestra colectiva. Pertenece a la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos y tiene como objetivo e testimoniar a las mujeres, travestis y trans desde la mirada de las propias mujeres; en el trabajo, la militancia, el andar cotidiano; desde el arte, la familia, la fiesta y el vivir.

Muestra de pequeñas esculturas de hierro y metal en el Museo Conrado Hasenauer

El Museo Conrado Hasenauer estará abierto los fines de semana con la muestra de Pequeñas Estructuras de Hierro y Metal, del artesano local Andrés Gregorutti, que presentará trabajos realizados utilizando hierro o metal, en su mayoría reciclados, donde se recrean objetos y escenarios de la vida cotidiana del autor.

[bctt tweet=”En el Museo Conrado Hasenauer se puede disfrutar la muestra de Pequeñas Estructuras de Hierro y Metal, del artesano local Andrés Gregorutti. #OroVerde” username=”emisoraregional”]

Los días y horarios en los que se puede visitar son: todos los viernes, sábados, domingos y feriados de 17 a 21 hs. con entrada libre y gratuita. También se realizarán visitas programadas que pueden concertarse al teléfono del Municipio de Oro Verde: 4975000 /221 y al celular 0343 155241281

La nueva muestra en el Museo abre sus puertas con un recital de Del Dúo Núñez – Bulos

El sábado 31 de marzo a las 21, abrirá sus puertas una nueva muestra del Museo Conrado Hasenauer con la presentación del dúo musical compuesto por Diego Núñez en saxosofones y José Bulos en piano. La entrada es libre y gratuita.

El Museo Conrado Hasenauer será el escenario para el dúo formado por Diego Núñez en saxofones y José Bulos en piano, como parte de la apertura de la Muestra de Miniaturas de Hierro y Metal de Andrés Gregorutti.

El concierto reúne músicas argentinas, principalmente nuevas, combinando una fuerte impronta de raíz popular con una sonoridad camarística. Sonarán arreglos de consagrados como Astor Piazzolla, atravesando fuertemente a creadores vivos de la región del Litoral como Marcia Müller, Luis Barbiero y el propio Bulos, y de la expresión ciudadana de Buenos Aires como Alejandro Manzoni, Fernando Muslera o Bernardo Monk.

La Muestra de Miniaturas de Hierro y Metal de Andrés Gregorutti, presentará trabajos realizados utilizando hierro o metal, en su mayoría reciclados, donde se recrean objetos y escenarios de la vida cotidiana del autor.

Arte latinoamericano para la posteridad

El primer centro de documentación sobre arte latinoamericano en Colombia permitirá conservar los archivos y documentos históricos de los protagonistas de la cultura.

Cada vez que un artista, curador, un coleccionista o un intelectual muere o decide donar (o vender) sus pertenencias en vida, las instituciones encargadas de proteger la memoria (museos, bibliotecas, archivos privados, universidades) se pelean por el derecho de conservar ese legado.

Colombia vivió esa discusión hace dos años cuando la familia de Gabriel García Márquez decidió entregar su biblioteca, sus manuscritos, sus cartas y otros documentos personales al Centro Harry Ransom de la Universidad de Texas. A muchos les molestó que el archivo del único nobel de literatura que ha nacido en Colombia fuera a parar a otro país y no a una institución nacional.

Pero el de Gabo no es el único caso. El país también perdió otros archivos importantes como el del escritor de Lorica Manuel Zapata Olivella, que permanece en la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, Tennessee; el del intelectual Bernardo Mendell –un vienés que reunió una gran biblioteca durante los 24 años que vivió en Colombia–, actualmente en la Universidad de Indiana; o los de artistas como Marco Tobón Mejía, Andrés de Santa María o Rómulo Rozo, que están en países como Francia, Bélgica y México. Algo muy grave para una sociedad que, ahora más que nunca, necesita de la memoria y la historia para construir su futuro.

Conservación de obras de arte

En Colombia, en el caso del arte, la tarea de adquirir y conservar documentos históricos recae normalmente sobre los museos y las bibliotecas. Y aunque algunas de esas instituciones –como el Museo de Arte del Banco de la República o la Biblioteca Nacional– lo hacen bien y tienen colecciones importantes para la historia del país, ninguna se dedica específicamente a rescatar archivos y, sobre todo, documentos como cartas, manuscritos, fotografías personales o notas hechas a mano por artistas, críticos, curadores y coleccionistas. Estos, en el mejor de los casos, terminan en manos de herederos o familiares, cuando no en la basura o refundidos en cajas nunca abiertas.

El crítico y curador Halim Badawi conoce bien el fenómeno no solo porque colecciona libros y documentos desde la adolescencia, sino también porque ha adelantado varias investigaciones sobre el tema. Realizó una de las más importantes hacia 2010, cuando el Museo Reina Sofía, de Madrid, le encargó al Taller Historia Crítica del Arte –un grupo de investigación de la Universidad Nacional en el que participaba Badawi– un informe sobre el estado de los archivos de arte moderno y contemporáneo en Colombia. El resultado: el país tenía unos 92 archivos, muchos de ellos en manos privadas de herederos, coleccionista, y a veces olvidados en bodegas.

Ante esa realidad creó, con el abogado Pedro Felipe Hinestrosa, la Fundación Arkhé, un centro de documentación pensado para adquirir, rescatar y conservar en un solo lugar –disponible para consulta– gran parte de los documentos producidos por los involucrados en el mundo del arte: sus archivos personales, sus libros, sus revistas o los bocetos de sus obras. La institución nació oficialmente en junio de 2016, pero abrió sus puertas el pasado 6 de diciembre en el barrio San Felipe, el distrito del arte en Bogotá. Ahora es el primer centro de documentación sobre arte latinoamericano en Colombia.

Por ahora, Arkhé tiene 10.000 libros de arte, 4.000 ediciones de publicaciones periódicas (como revistas y diarios), 20.000 documentos de archivo, 15.000 fotografías y 500 obras sobre papel. La mayoría son del propio Badawi y de Hinestrosa (quienes financian el proyecto inicialmente), que las entregaron a través de un comodato a largo plazo con opción de donación. Pero también hay material comprado en el exterior y archivos entregados por curadores y expertos en arte colombiano como Álvaro Medina, Alberto Sierra, Germán Rubiano Caballero y Camilo Calderón Schrader.

El centro de documentación

El espacio tiene una sala de exposiciones temporales abierta para todo el público. Actualmente, tiene una muestra de los diferentes tipos de documentos que están en el archivo, y una sala de consultas con el material disponible a la que solo pueden entrar mayores de edad que adelantan investigaciones sobre arte.

“Hace cinco años –cuenta Badawi–, cuando pensé que esta colección podía ser pública, empecé a organizarla en seis ejes temáticos. Por eso el archivo está dividido de la misma forma”. El eje más importante, el arte colombiano, incluye libros, folletos y revistas publicadas en Colombia desde el siglo XIX y abarca temas que van desde artes plásticas y visuales hasta diseño gráfico o arquitectura. También hay uno de artistas itinerantes, con libros, diarios de viaje, acuarelas y fotografías que muestran la importancia de los viajes (sobre todo durante finales del siglo XIX y comienzos del XX) en el nacimiento del arte moderno latinoamericano. Hay otro sobre coleccionismo y mercado del arte, y uno sobre la imagen de la violencia, que reúne documentos acerca del conflicto armado colombiano y sus variantes en el resto de América Latina.

Uno de los más especiales es el eje de redes intelectuales entre Europa y América, que muestra cómo surgieron las vanguardias europeas (surrealismo, impresionismo y cubismo, entre otras escuelas) y cómo se conectaron con los artistas latinoamericanos y colombianos. El último es el archivo queer, que tiene casi medio centenar de documentos sobre activistas, artistas y movimientos sociales LGTBI, y su influencia en la cultura de diferentes épocas.

Entre toda esa cantidad de documentos hay algunas joyas. Está, por ejemplo, toda la colección de revistas artísticas como Avance, de Cuba, o Monigote, de Uruguay, en las que participaron reconocidos artistas latinoamericanos; el catálogo de la exposición Arte degenerado, organizada por los nazis en Alemania en 1937; cerca de 2.000 ejemplares de revistas beefcake, como se le conocía en los años veinte a las publicaciones que antecedieron a las revistas gais; y una selección de las fotos de Theodor Koch-Grünberg (1872-1924), el etnólogo alemán que exploró el amazonas e inspiró El abrazo de la serpiente, de Ciro Guerra.

Pero este archivo se caracteriza principalmente por poner el foco en las producciones periféricas, por salirse de la memoria oficial y por hacer una narrativa más bien crítica del arte y su historia. “Buscamos cosas marginadas, en la periferia, fuera de la memoria y de la historia –explica Badawi–. Eso se ve mucho con el archivo ‘queer’, un desafío visual e intelectual para los museos de Colombia, que nunca consiguieron cosas por el estilo. Pero también en la parte artística: tenemos panfletos, volantes, plegables, cosas que fueron pensadas como algo efímero y no como algo para la posteridad”.

Por ahora quieren seguir creciendo y alcanzar un objetivo más profundo. “El país debe conocer su pasado y su historia –cuenta el crítico Álvaro Medina –. Y estos documentos muestran cómo pensaban, en qué se inspiraban o qué buscaban las personas que marcaron el arte en Colombia”. El propio Badawi piensa que es una especie de “justicia poética e histórica” con personas que marcaron el arte del país, que, además, permitirá tener otras miradas y otros puntos de vista sobre el pasado.

Fuente: Semana / Foto: Esteban Vega – SEMANA